Joselito y Talavera: una historia de futuro en su Plaza de Toros

Talavera de la Reina, España.

La vinculación de Talavera y la fiesta de los toros es ancestral. En el espacio que hoy ocupa la plaza de toros existió desde hace siglos un espacio para la fiesta de los toros y un hospital para pobres, como dependencias contiguas a la ermita de la Virgen del Prado.
A finales del siglo XIX, sobre el antiguo solar dedicado a los toros y al hospital, se inició la construcción de la Plaza de Toros actual. La inauguración de la nueva plaza se produjo durante las Ferias de Septiembre de 1890, con una corrida en la que intervinieron los diestro, Fernando Gomez “ el Gallo” (padre del renombrado diestro
Jose Gomez “Joselito el Gallo”) y Antonio Arana “Jarana”.

Por la plaza de toros de Talavera de la Reina, desde su reinauguración en 1890, han pasado las primeras figuras de las distintas épocas del toreo. Su echo más icónico y singular se produjo el 16 de mayo de 1920, cuando toreando en esta plaza, Jose Gómez “Joselito el Gallo”, que lo hacía como recuerdo y homenaje a su padre, fue corneado por
el toro “Bailaor”, muriendo en la enfermería de la plaza por la gravedad de la cornada.

A lo largo del siglo XX y XXI la plaza, manteniendo su estructura y singular imagen ha sufrido algunas reformas y acondicionamientos, pero conservando su imagen y singularidad; dado que está declarada junto con la ermita/basílica de la Virgen del Prado Bien de Interés Cultural (BIC). La actual plaza está compuesta por un gran graderío, corrales y dependencias complementarias.

Desde el momento de su reconstrucción a finales del siglo XIX la plaza siempre ha
pertenecido a personas o sociedades de carácter privado. En la actualidad la plaza
también es propiedad privada de una conocida familia talaverana; que viene mostrando,
de manera reiterada su voluntad de venta.

Actualmente la plaza viene teniendo usos diversos, pero todos ellos relacionados con las actividades lúdico/festivas. Además de los festejos taurinos que se programan en ellas, coincidiendo con las fiestas Patronales, la fiesta de Las Mondas u otros festejos ocasionales, la plaza sirve, y puede servir, para la celebración de eventos musicales o
culturales y, últimamente, durante los meses estivales tiene el uso de terraza-discoteca
de tarde y noche. Pero siempre preservando su esencia y su prioridad como plaza de toros.

La plaza para la celebración de festejos taurinos cuenta con un aforo superior a los 5.000 espectadores sentados y está considerada de 3ª categoría. Su aforo para otro tipo de actividades es superior en función del evento que pueda programarse.

Además del ruego y de las dependencias expresamente necesarias para la celebración de
eventos taurinos, la plaza cuenta con un amplio espacio en los patios interiores, que, sin
alteración de su estructura exterior y básica pudiera permitir su adecuación para museo,
restaurante y otras dependencias

Compartir en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.